No es Logística: ¡Es la Guerra!

Efectivamente, es la guerra. Afortunadamente, solo en el terreno comercial, pero aun así, es la guerra por dominar el mercado. De hecho, en los últimos años muchos visionarios han apoyado la idea de que ese será el escenario en el que se librarán las guerras futuras: la economía. Así que, el título de este artículo no solo busca la atención del lector: es un axioma que expone taxativamente el motivo por el cual, un libro milenario como es “El arte de la guerra”, escrito hace la friolera de 2.500 años por el general chino Sun Tzu, se estudie en las principales escuelas de negocio de todo el mundo, y tenga máxima vigencia en la actualidad.

Nos encontramos en un momento en el que la atención inmediata de la demanda supone la diferencia entre el éxito o el fracaso de una acción comercial. De hecho, uno de los KPIs más efectivos manejados por cualquier director comercial es el tiempo promedio de servicio (el tiempo necesario para atender un pedido), incluso más decisivo que el factor precio. Y en este sentido son dos los elementos que deben considerarse como prioritarios en su cálculo: la disponibilidad del stock y la logística encargada de la entrega. Si nos ajustamos a las directrices de las metodologías JIT (Just-In-Time), según las cuales hay que reducir el stock a su mínima expresión, optimizando los procesos logísticos de abastecimiento, la ecuación queda resuelta: la Logística, como factor determinante en el hecho comercial, es la clave de Bóveda, la piedra Roseta, el número Phi, en definitiva, la Madre del cordero.

“La línea entre el orden y el desorden reside en la logística”

Sun Tzu, “El arte de la guerra”

A efectos prácticos, podemos separar las atribuciones de la logística en dos ámbitos: la logística de abastecimiento y la logística de distribución. La primera asegura la disponibilidad del producto en nuestro almacén, y la segunda asegura la entrega al cliente final.

En los últimos tiempos, han aparecido multitud de empresas de venta online que prescinden completamente del stock físico al basar su actividad en un modelo de distribución Dropshipping, y que, por lo tanto, no necesitan abastecerse, al ser el propio proveedor el encargado de realizar la entrega al cliente final. Sin embargo, la mayoría de las empresas sí necesitan mantener un stock permanente, bien por tratarse de empresas de fabricación que precisan de materias primas para su actividad productiva, o bien por otros factores relacionados con la estrategia comercial, plazos de servicio, políticas de calidad de la empresa, reducción de costes (administrativos, por volumen, de entrega a cliente final, etc.), o ventajas competitivas, entre otros. Para todas ellas, el abastecimiento es crucial.Todo lo anterior nos lleva a considerar a la logística de abastecimiento como un conjunto de medios y métodos dirigidos a optimizar la Gestión del Stock, y cuya finalidad consiste en mantener éste en unos niveles de servicio aceptables y aceptados por la empresa, niveles que repercutirán directamente en la competitividad de la misma frente al resto del mercado. No se trata solo de la disponibilidad, algo que se conseguiría simplemente sobredimensionando el stock, sino de definir qué, cuándo, cuánto, cómo y dónde aprovisionarse para optimizar la gestión global de la empresa.

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